.
| |
A nadar
A altas horas de la noche en un parque, un borracho simulaba nadar en el pasto. En eso, en una de sus rondas, un policía lo observa y le pregunta qué es lo que hace. ¿Qué no ve que estoy nadando? Por favor, le pido que salga de ahí. El borrachín se niega y el policía insiste. Si quiere que me salga de aquí, venga y sáqueme. Exasperado, el oficial se quita los zapatos, se remanga la camisa y se sube las perneras del pantalón, al mismo tiempo que exclama: ¡Ni que estuviera tan hondo!
|