.
| |
Que sean dos
Un hombre veía por la ventana a su pequeña hija hacer un hombre de nieve con un amiguito. Divertido por lo que veía, se acercó y escuchó al niño decir: "Tengo una idea. Para terminarlo, iré a la cocina por una zanahoria." Y su hijita respondió, "Que sean dos. La segunda puede ser su nariz."
|