Secciones:
Cuentos de Salon
No aptos para menores
Subidos de Tono
Cortos clasificados
No clasificados
Académicos
Cuentos
Reflexiones
Horóscopo
Horóscopo Chino
Astrología Celta
Astrología Maya


.


Como un recién nacido



Juanita y Pepe estaban por comprometerse en matrimonio. Pero antes de
aceptar, ella pensó que sería prudente confesarle que, debido a una
enfermedad infantil, sus senos no se habían desarrollado normalmente
y, debido a eso, se le habían quedado de un tamaño equivalente a los
de una niña de doce años.
Al enterarse de su secreto, Pepe le aseguró que no tenía de que
preocuparse, que el amor que sentía por ella estaba por encima de esa
contrariedad. Y ya que estaban en eso de las confesiones, pensó que
también sería propicio contarle un secreto que escondía por muchos
años. La miro a los ojos y le dijo:
"Mi amor, tengo que decirte que tengo el pene del tamaño de un recién
nacido. Espero que esto no sea problema".
Ella le contestó que el tamaño de su pene no sería ningún problema,
porque lo amaba tanto que buscaría la manera de solucionar ese
'pequeño' problema.
Se casaron, y al llegar al hotel donde pasarían su luna de miel,
inmediatamente comenzaron con los manoseos y caricias. En eso, al
introducir Juanita su mano en los calzoncillos de Pepe, soltó un grito
ensordecedor y salió corriendo de la habitación. Alcanzándola, Pepe,
asombrado, le preguntó qué era lo que le había pasado. Todavía
agitada, la chica le contestó:
"¡Me mentiste, me dijiste que tenías el pene del tamaño de un recién
nacido!"
"Es verdad, cariño, lo tengo del tamaño de un recién nacido: pesa tres
kilogramos y mide 48 centímetros de largo".




Más Cuentos Página principal


© Copyright 2000/2002 Roberto Pascobepop.com.ar