.
| |
¡Cuánto vino!
Entra un tipo a una cantina; se para en medio y grita: "¡Ah cuánto cabrón vino!" En eso se paran dos sujetos enormes y malcarados preguntándole: "¿Qué fue lo que dijo, amigo?" "No, nada, este... que ¡ah cuánto cabrón vino, cuánta cabrona cerveza y cuánta cabrona botana! ¡Uy, aquí ya no se puede decir nada, porque de volada lo quieren madrear a uno!"
|