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Juego de Equipo
Refieren las crónicas que en 1994 se celebró una competencia de remo entre
Japón y la Argentina. Los remeros japoneses se destacaron desde el
comienzo. Llegaron a la meta una hora antes que el equipo argentino.
De regreso en la Argentina, el Comité Ejecutivo se reunió para analizar las
causas de tan desconcertante e imprevisto resultado. Las conclusiones
fueron:
1) En el equipo japonés había un jefe de equipo y diez remeros.
2) En el equipo argentino había un remero y diez jefes de equipo.
La decisión pasó a la esfera de planificación estratégica, con una
reestructuración que calaría en lo más profundo de la delegación.
En 1995, producida la largada de la nueva competencia, el equipo japonés
volvió a adelantarse desde el comienzo. Esta vez el equipo argentino arribó
a la meta dos horas más tarde. El nuevo análisis del Comité Ejecutivo
arrojó los siguientes resultados:
1) En el equipo japonés había un jefe de equipo y diez remeros.
2) En el equipo argentino, luego de los cambios introducidos por el
Departamento de Planificación Estratégica, la composición era la siguiente:
* Un jefe de equipo
* Dos asistentes del jefe de equipo.
* Siete jefes de sección.
* Un remero.
La conclusión del Comité fué unánime y lapidaria:
"El remero es un incompetente"
En 1996 se le presentó una nueva oportunidad al equipo argentino. El
Departamento de Nuevas Tecnologías y Negocios había puesto en marcha un plan
destinado a mejorar la productividad, introduciendo novedosas modificaciones
en la organización que generarían, sin lugar a dudas, incrementos
substanciales de efectividad, eficiencia y eficacia.
Serían la llave del éxito, el broche de oro de un trabajo que humillaría al
mismísimo Peter Drucker.
El resultado fué catastrófico.
El equipo argentino llegó tres horas más tarde que el japonés.
Las conclusiones revelaron datos escalofriantes:
1) Para desconcertar, el equipo japonés optó por la alineación tradicional:
un jefe de equipo y 10 remeros.
2) El equipo argentino utilizó una novedosa formación vanguardista,
integrada por:
* Un jefe de equipo
* Dos auditores de calidad total.
* Un asesor de empowerment.
* Un supervisor de downsizing.
* Un analista de procedimientos.
* Un tecnólogo.
* Un contador.
* Un jefe de sección.
* Un apuntador de tiempos.
* Un remero
Luego de varios días de agotadoras reuniones y profundo análisis, el Comité
decidió castigar al remero quitándole "todos los bonos e incentivos por el
fracaso alcanzado".
En la reunión de cierre, el Comité junto con los accionistas
representativos, concluyeron:
"Recurriremos a la contratación de un nuevo remero, pero a través de un
contrato de outsourcing, con el objeto de no tener que lidiar con el
sindicato y de no estar atado a convenios laborales anquilosados, que sin
duda degradan la eficiencia y productividad de los recursos."
De la anterior historia se desprenden cuatro moralejas:
1) No hay justicia en los juegos olímpicos.
2) Existen japoneses con mucha suerte.
3) Los argentinos no pasaban por un buen momento.
4) El remero era reactivo en lugar de ser proactivo. Era vago y no se apegó
a la misión, visión, objetivos, estrategias y tácticas del sistema y por si
fuera poco no supo trabajar en equipo.
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